Las 4 diferencias que te harán ser expert@ en Derecho de Género

Todo lo que necesitas saber para defender tus Derechos


Para comenzar es la misma exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que establece que:


La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión.

Nuestra Constitución establece en su artículo 15 el derecho de todos a la vida y a la integridad física y moral, sin que en ningún caso puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Además, continúa diciendo que estos derechos vinculan a todos los poderes públicos y sólo por ley puede regularse su ejercicio.


Existe ya incluso una definición técnica del síndrome de la mujer maltratada que consiste en «las agresiones sufridas por la mujer como consecuencia de los condicionantes socioculturales que actúan sobre el género masculino y femenino, situándola en una posición de subordinación al hombre y manifestadas en los tres ámbitos básicos de relación de la persona: maltrato en el seno de las relaciones de pareja, agresión sexual en la vida social y acoso en el medio laboral».


En la realidad española, las agresiones sobre las mujeres tienen una especial incidencia.


La Ley mencionada añade también:


Los poderes públicos no pueden ser ajenos a la violencia de género, que constituye uno de los ataques más flagrantes a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados en nuestra Constitución. Esos mismos poderes públicos tienen, conforme a lo dispuesto en el artículo 9.2 de la Constitución, la obligación de adoptar medidas de acción positiva para hacer reales y efectivos dichos derechos, removiendo los obstáculos que impiden o dificultan su plenitud.


Sobre su definición la violencia de género, debe entenderse como «toda violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quiénes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia. Esta violencia comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad».


Los principales delitos de género son:

  • Lesiones

  • Amenazas

  • Maltrato físico o psíquico en el ámbito familiar

  • Injurias y vejaciones leves

  • Coacciones

  • Acoso en el ámbito familiar o stalking

Y no debemos olvidar que existen también otra serie de delitos contra las mujeres y son los que atentan contra su libertad sexual:

  • Agresión sexual

  • Violación

  • Abuso sexual

Para que sea considerado un delito de violencia de género las actuaciones cometidas contra ellas deberán contener ciertos requisitos (a pesar de que el Tribunal Supremo ha dictaminado en su sentencia 677/2018, Tribunal Supremo, Sala de lo Penal, Rec 1388/2018 de 20 de Diciembre de 2018 que cualquier acto de violencia de un hombre sobre una mujer que es, o ha sido su pareja, ya constituye un delito de violencia de género):

  1. Que la víctima de la violencia sea una mujer.

  2. Que el agresor sea un hombre, cónyuge de la misma o que haya estado ligada a ella por una relación análoga de afectividad.

  3. Que la violencia ejercida sea una manifestación de discriminación por razón de sexo, de desigualdad entre el hombre y la mujer y que tenga relación con el poder ejercido por los hombres sobre las mujeres.

La LO 1/2004 introdujo un régimen específico para los casos de violencia de género. Tras la entrada en vigor de dicha ley concurren tres ámbitos de protección específicos de las personas frente a la violencia:

  • Violencia de género: cuando determinados delitos los comete el hombre contra su esposa o exesposa, o contra mujer con la que tenga o haya tenido análoga relación de afectividad aun sin convivencia (pareja de hecho o novia).

  • Violencia doméstica: cuando determinados delitos se cometen contra personas vinculadas afectiva o familiarmente al agresor o agresora (cónyuges, parejas de hecho o novios, actuales o pasados, excluidos los que dan lugar a violencia de género: ascendientes, descendientes, hermanos propios o del cónyuge o conviviente), o con las que se convive (menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección convivientes o sujetos a patria potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda del cónyuge o conviviente); u otras personas integradas en la familia.

  • Violencia asistencial: cuando determinados delitos se cometen contra personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados.

¿Dónde denunciar la Violencia de Género?


Los hechos de violencia doméstica nunca deben silenciarse. Es muy importante denunciarlos desde un primer momento para poder garantizar mayor protección a las víctimas.


Podrá denunciar los hechos a través de:

  • Llamada al teléfono 062 (de la Guardia Civil).

  • Comunicación verbal ante los agentes que se encuentran prestando servicio.

  • Declaración formal, presentándose en las dependencias policiales.

Para este mismo fin, tendrá a su disposición los teléfonos institucionales y autonómicos, como el 112 ó 016, que ofrecen tanto asesoramiento jurídico como apoyo asistencial.


¿Quién puede presentar una denuncia por violencia de género?


Por tanto, no sólo víctima y familiares podrán denunciar por violencia de género: cualquier persona que haya presenciado un episodio de malos tratos puede denunciar de forma anónima.


¿Pasos a seguir después de producirse los hechos?

  1. Denunciar lo antes posible los hechos ante los agentes policiales.

  2. Es recomendable aportar todos los medios de prueba de que se dispongan (parte médico, parte psicológico, nombre de testigos, prendas que portaba en el momento de los hechos).

  3. Es importante que no se cambie de ropa ni se lave, duche o realice cualquier acción que pudiera dificultar la recogida de pruebas.


Puedes saber más acerca de este tema consultando aquí.



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